En nuestro largo viaje en camper con destino Eslovenia y Croacia hicimos algunas paradas en sitios muy interesantes. Una de ellas fue en Verona, que con 2000 años de antigüedad, es una de las ciudades más antiguas y bellas de Italia.
Verona se encuentra al norte de Italia, junto al lago de Garda, enclavada a los pies de los Prealpes venecianos y a orillas del río Adigio. Es la mayor ciudad de la región del Véneto después de Venecia y desborda por los cuatro costados arte, historia y cultura.
Los impresionantes monumentos de la Verona romana fueron realzados por la familia della Scala y la ciudad se convirtió en una importante sede del poder político y administrativo formando parte de la República de Venecia durante 4 siglos. Su centro histórico todavía conserva un importante legado arquitectónico de la época romana, renacentista y medieval. Es por esto, que desde el año 2000, Verona es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Pero por lo que realmente es mundialmente conocida Verona es por ser escenario del relato literario de William Shakespeare, Romeo y Julieta.
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A continuación pasamos a enumerar que ver en Verona, que no es poco:
1. La Arena de Verona

Los dos mil años de historia de la ciudad se reflejan perfectamente en la estupenda Arena de Verona, uno de los anfiteatros mejor conservados de la Antigua Roma y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En esta maravilla arquitectónica, construida en el año 30 d.C. y con capacidad para 30.000 espectadores, se celebraban combates de gladiadores, espectáculos y juegos. Actualmente se ha convertido en el mayor teatro de ópera al aire libre del mundo gracias a su magnífica acústica. También se organizan conciertos y eventos especiales (artistas como Adele, Paul McCartney, Andrea Bocelli han actuado allí).
Está hecho principalmente de piedra caliza rosada de Valpolicella. El exterior tenía originalmente tres pisos, pero tras un terremoto en 1117 solo se conserva parte de la arcada exterior. A pesar de esto, en algunos aspectos está mejor conservado que el Coliseo de Roma.
2. Plaza Brà
Al salir del anfiteatro te encontrarás en plena Piazza Brà, la plaza principal y más grande no solo de Verona, sino de toda Italia. Su nombre viene de “braida”, que en dialecto significa “espacio amplio”. Esta plaza es el centro neurálgico de Verona: siempre llena de turistas, músicos callejeros y terrazas animadas. Desde aquí parten muchas calles, la más importante es Via Mazzini, la calle comercial que lleva al centro histórico.

Esta plaza, además del anfiteatro, alberga otros puntos de interés como: El Palazzo Barbieri, edificio de estilo neoclásico que recuerda a los antiguos templos romanos , es el actual ayuntamiento de Verona; y el Palazzo della Gran Guardia, palacio monumental del s.XVII, utilizado hoy para exposiciones y eventos.
Pero no solo se respira arte en esta plaza sino que también hay un fantástico ambiente ya que está lleno de cafés y restaurantes con terrazas, ideal para sentarse y disfrutar del ajetreo de los veronenses y turistas.
3. Casa de Julieta

Aunque parezca mentira, el anfiteatro de la Arena no es el monumento de Verona más visitado; si no que este honor le corresponde a la Casa de Julieta y su famoso balcón, añadido en el siglo XX. Este palacio del siglo XII, transformado en museo y situado en la bonita Via Cappello, es el escenario de la famosa escena donde Julieta le juraba amor eterno a Romeo.
Para entrar al museo debes cruzar un pasillo abarrotado de gente que desemboca en un patio más abarrotado de gente aún, en el que sus paredes están cubiertas de mensajes y candados depositados por enamorados de todo el mundo. Además del famoso balcón allí también se encuentra una estatua de bronce de Julieta, que, según la tradición, tocar su pecho derecho trae buena suerte en el amor.
Para subir al balcón deberás entrar al palacio que está decorado con muebles de la época, cuadros de la obra de Shakespeare y vestidos utilizados en la película «Romeo y Julieta».
A pesar de que Romeo y Julieta nunca existieron y que William Shakespeare nunca estuvo en Verona, la ciudad ha abrazado la leyenda como parte de su identidad, hasta tal punto, que cada año llegan miles de cartas dirigidas a “Julieta de Verona”, que son contestadas por un club de voluntarios llamado “Club di Giulietta”.
4. Piazza delle Erbe

5. Torre Lamberti

La Torre dei Lamberti mencionada antes, es una torre medieval de 84 m de altura, a la que se puede acceder a su cima bien subiendo sus 368 escalones o en ascensor para ver Verona desde lo alto.
Su construcción se inició en el año 1172 y en 1779 se incorporó el reloj. Tiene dos campanas: la Marangona, que todavía toca cuando se produce un incendio y para marcar las horas del día; y la Rengo, que se utilizaba para llamar a la población a las armas o para convocar a los consejos de Verona.
6. Piazza dei Signori

Otra de las plazas más bonitas que ver en Verona es la Piazza dei Signori, que fue el centro de poder de la familia de los Scaligeri, durante la Edad Media. En ella se encuentra un espacio rodeado por los palacios de los Scaligeri y en el centro, una estatua en honor a Dante, que vivió varios años en esta ciudad.
Entre los edificios más importantes se encuentran el Palacio del Consejo, el Palacio del Capitán, el Palacio de Cansignorio, el Palacio de Cangrande y sobre todo, el Palacio de la Razón, del que no te puedes perder el Patio del Mercado Viejo y su magnífica escalera de mármol rojo.

7. Arche Scaligere

Cerca de la Piazza dei Signori, en un atrio de la iglesia de Santa Maria Antica, se encuentra el Arche Scaligere, cinco monumentos funerarios construidos por la familia Scaligeri a lo largo del siglo XIV en estilo gótico, para conservar el arca funeraria de miembros importantes de la familia. Hay también tres tumbas más sencillas junto al muro exterior.
8. Casa de Romeo

A pocos metros del Arche Scaligere, se encuentra la Casa de Romeo. El palacio es de origen medieval, con una típica fachada gótica. Según los historiadores, la familia Montesco, a la que pertenecía el joven protagonista, vivía en esta misma zona de Verona. Por ello, algunos sitúan su residencia en este edificio que, según las reconstrucciones históricas más acreditadas, perteneció realmente a Cagnolo Nogarola.
Actualmente, el palacio es de propiedad privada y no puede visitarse. Sin embargo, podrás admirar su elegante exterior y leer la inscripción de la fachada que recuerda el trágico final de los dos amantes de Verona.
9. Iglesia de Santa Anastasia

Santa Anastasia es el mayor templo religioso de Verona y un ejemplo magistral del gótico italiano. Empezó a construirse en 1290 gracias a la financiación de la familia Scaligeri y otras familias de Verona.

La Basílica de Santa Anastasia, además de albergar numerosas obras de arte, conserva el fresco San Jorge y la Princesa. También son famosas la pilas bautismales de la entrada, sostenidas por jorobados, que representan los esfuerzos para su construcción, de las que dicen que, si tocas su joroba, te traerá buena suerte.
10. Puente de Piedra

Construido en el siglo I sobre el río Adigio, este puente es el monumento romano más antiguo de la ciudad, y aunque fue bombardeado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, se reconstruyó con las piedras originales.
Cruzar los 100 metros del Puente de Piedra para llegar al Castillo de San Pietro y a las ruinas de teatro romano es una de las actividades obligatorias que hacer en Verona.
11. Castillo de San Pietro

El castillo de San Pietro está situado en lo alto de la colina que domina la ciudad de Verona. Su ubicación estratégica permitió controlar el río Adigio y proteger el acceso norte de la ciudad desde la antigüedad. Aunque la estructura actual es principalmente del siglo XIX, el lugar tuvo construcciones militares desde la época romana. Hoy es un mirador muy popular por sus vistas panorámicas y su valor histórico.
12. Teatro Romano de Verona

A los pies del castillo de San Pietro se encuentra el Teatro Romano, otro de los edificios más importantes de Verona de la época del Imperio Romano.
Este teatro al aire libre, construido en el siglo I a. C., no se mantiene en tan buen estado como el anfiteatro, ya que se edificaron varios edificios encima. Después de ser redescubierto en el siglo XIX, se recuperaron varias partes de la construcción como la cávea y el graderío, convirtiéndolo en un teatro de verano para la ciudad.
13. Duomo

La Catedral de Santa María Matricolare, conocida como el Duomo de Verona, es el principal templo religioso de la ciudad y uno de sus monumentos más emblemáticos.
Su origen se remonta al siglo XII, cuando fue reconstruida tras un terremoto sobre restos de basílicas paleocristianas, lo que explica la mezcla de estilos arquitectónicos que presenta. La fachada románica, sobria y elegante, contrasta con el interior ricamente decorado con columnas de mármol rojo, frescos medievales y capillas renacentistas. Entre sus obras más valiosas destaca una célebre pintura de Tiziano, además de esculturas y relieves de gran calidad artística.

El complejo catedralicio incluye también un claustro románico y la iglesia de Santa Elena, que conservan restos arqueológicos antiguos. Hoy en día, el Duomo no solo es un centro de culto activo, sino también una visita imprescindible para quienes desean conocer la historia y el patrimonio artístico de la ciudad.
14. Porta Borsari
Volviendo por la vía Lungadige Panvinio se llega a la Porta Borsari, antigua puerta romana que formaba parte de las murallas de Verona. Fue construida en el siglo I d. C. en mármol blanco y servía como acceso principal a la ciudad desde la vía Postumia. Su fachada de piedra caliza blanca, con dos arcos y ventanas superpuestas, es uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura romana en el norte de Italia. Hoy se mantiene como un monumento histórico al aire libre que refleja el pasado imperial de la ciudad.
15. Castelvecchio

El Castelvecchio de Verona es una imponente fortaleza medieval del 1354 situada a orillas del río Adigio. Fue construido en el siglo XIV por la familia Scaliger. Diseñado como residencia fortificada y estructura defensiva, el castillo formaba parte de un complejo sistema militar que incluía murallas y un puente fortificado para facilitar la huida en caso de ataque. Su arquitectura combina solidez y elegancia, con siete torres almenadas, patios interiores y gruesos muros de ladrillo rojo característicos del estilo veronés medieval.

La Basílica de San Zenón es uno de los mejores ejemplos de arquitectura románica del norte de Italia y uno de los templos más importantes de Verona. Fue construida entre los siglos XI y XII y destaca por su armoniosa fachada de piedra con un gran rosetón central y el precioso pórtico flanqueado por 18 bajorrelieves que datan del siglo XII. En su interior se conservan valiosas obras de arte, incluido un famoso retablo de Andrea Mantegna. Además, está dedicada a San Zenón, patrón de la ciudad, cuyos restos se guardan en la cripta.
También es el edificio religioso más famoso de la ciudad ya que según Shakespeare, fue el lugar donde se casaron en secreto Romeo y Julieta.
17. Tumba de Julieta
Por último, otro de los lugares más visitados de Verona es la tumba de Julieta. Según la tradición, en los sótanos del claustro del antiguo convento de San Francisco al Corso reposan los restos de la joven. El sitio alberga un sarcófago de piedra que simboliza la tumba de la joven. Aunque la historia es literaria y no histórica, el lugar atrae a visitantes de todo el mundo por su vínculo con el mito romántico.






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