Dicen de Sevilla que tiene duende y que hechiza al que la visita. Judíos, cristianos y musulmanes dieron ejemplo hace siglos de su convivencia y es recordada ahora en cada esquina, donde se mezclan elementos mozárabes, cruces y rejas que dan a patios repletos de flores.

La provincia alberga también la cuna de civilizaciones y emperadores, como sucede en la ciudad romana Itálica, custodia los restos de recias murallas y fortalezas como Carmona, además de especies, ecosistema y vida salvaje en la incomparable reserva de Doñana.

Declarada de Interés Turístico Internacional, la Semana Santa de Sevilla conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección, 55 cofradías salen en procesión desde su iglesia hasta la Catedral, completando la denominada «carrera oficial», poniendo de manifiesto tanto las emociones espirituales y culturales como la admiración de las obras de arte. Los pasos muestran tallas realizadas por formidables escultores, desde la época del Barroco hasta nuestros días.

Semana Santa Sevilla

No nos podemos olvidar de la Feria de abril, también declarada Fiesta de Interés Turística Internacional, una de las fiestas más internacionales y populares de Sevilla. Durante una semana, las más de mil casetas instaladas en el recinto ferial se transforman en el segundo hogar de los sevillanos, donde la música, el cante, la gastronomía de la tierra y el baile no cesan. Oficialmente la fiesta empieza con el “alumbrao”, el encendido de las miles de bombillas de colores del recinto ferial y la portada principal, que alcanza casi 50 metros de altura y es diferente cada año. Si se desea visitar la feria hay que tener en cuenta que la mayoría de las casetas son privadas y que se accede por invitación de algún socio o conocido. Aunque también las hay públicas y de acceso libre.

Esta ciudad es un imprescindible en cualquier ruta por Andalucía, junto con Córdoba y Granada. Os dejamos varios paseos para disfrutar al máximo de esta bonita ciudad y cada uno de sus rincones.

Sevilla esencial

Comenzamos la visita a la ciudad por plaza Nueva, presidida por la estatua ecuestre de Fernando III el Santo, el rey que conquistó Sevilla en 1248. En esta plaza se encuentra el Ayuntamiento, la gran construcción plateresca de la capital, emprendida en 1527 por iniciativa de Carlos V. Lo más vistoso del interior es la sala capitular y del exterior, su fachada trasera. Frente al Ayuntamiento se levanta la antigua Audiencia, actualmente sede de una entidad bancaria, con su gran soportal y su patio del mejor estilo sevillano.

Por la calle de Jovellanos se accede a la capillita de San José, antigua sede del gremio de carpinteros, barroca a más no poder. A mano derecha, por Sagasta, se va a la céntrica plaza del Salvador, que, a lo largo de la historia, ha sido parte del foro romano, mercado de frutas e incluso cementerio, está dominada por la barroca iglesia del Salvador (que se alza sobre los restos de la mezquita de Ibn Adabbas), el templo más grande y suntuoso de Sevilla, después de la Catedral. Dentro puede verse el Jesús de la Pasión y el Cristo del Amor. Los restos de la mezquita se encuentran saliendo de la iglesia hacia la calle de Córdoba.

Tras atravesar unas calles llegamos a la Catedral, a la que accedemos por la puerta de San Cristóbal, inconfundible por haber delante de ella una réplica del Giraldillo, la estatua de bronce que corona la Giralda. Sus riquezas se concentran en la capilla mayor, en el coro, en la capilla real y en la sacristía mayor, ésta última decorada con varios cuadros de Murillo. También posee una riqueza estilística, pues aunque su traza es gótica cuenta con elementos de otras épocas, como los restos de la mezquita almohade o el romántico sepulcro de Colón, terminado en 1900.

Giralda - Sevilla

Subir a la Giralda es actividad obligatoria para todo el que visita Sevilla. Tras ascender 35 rampas se obtienen las mejores vistas de la ciudad. Al lado izquierdo de la catedral se encuentra el Archivo de Indias. Fue levantado a finales del siglo XVI y sirvió como lonja de mercaderes hasta 1785, cuando Carlos III mandó reunir en él toda la documentación referente a las colonias americanas. Son 86 millones de páginas manuscritas, entre ellas, cartas de Colón, de Hernán Cortés e incluso de George Washington, además de alrededor de 8.000 mapas y dibujos.

Real Alcázar - Sevilla

Justo detrás está el Real Alcázar, el palacio-fortaleza que Abderramán III ordenó erigir en 913, ceñido por una muralla de un kilómetro y medio de longitud. En 1364, Pedro I ordenó construir una nueva residencia dentro de los primeros palacios almohades. Artesanos locales, nazaríes y toledanos crearon un conjunto mudéjar de estremecedora belleza, sobre todo la Portada, el Patio de las Doncellas y el Salón de Embajadores, con su bóveda de lacerías talladas en cedro sobre dorado. Los reyes posteriores también hicieron sus aportaciones, como la Casa de Contratación, que ordenó construir Isabel la Católica para dirigir los negocios del Nuevo Mundo, o los salones de Carlos V, ricamente decorados con tapices y azulejos.

El Real Alcázar, la Catedral y el Archivo de Indias fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.

El legendario barrio de Santa Cruz

El de Santa Cruz fue uno de los barrios donde tuvo su asentamiento la comunidad hebrea sevillana. El paseo comienza en el patio de Banderas, llamado así por ser el lugar en el que se izaban las mismas cuando había algún soberano en el Real Alcázar. En uno de los ángulos de esta plaza, se abre la puerta que da acceso a la plaza del Triunfo y a la Catedral, y en el rincón contrario lo hace la calle de la Judería.

Hospital Venerables - Sevilla

La calle de Susona conduce a la plaza de Doña Elvira, lugar cantado en docenas de coplas, y donde estuvo el corral en el que representó sus primeras comedias Lope de Rueda. Se dice, se comenta, que en el número 6 nació doña Inés de Ulloa, el «ángel de amor» del Tenorio de Zorrilla. También dicen las mismas lenguas que don Juan vino al mundo en una casa en la esquina de la plaza de los Venerables, que debe su nombre y su fama al hospital de los Venerables Sacerdotes fundado en 1675 para dar asilo a curas enfermos y ancianos. En él puede verse el patio más bonito de Sevilla y las exposiciones que organiza la Fundación Focus-Abengoa, además de su espectacular templo.

En el número 8 de la calle Santa Teresa se alza la casa-museo de Murillo, que fue la última morada del pintor. Justo enfrente queda el convento de San José, creado en 1586 por Santa Teresa, de la cual se conservan varias reliquias. En la vecina plaza de Santa Cruz, está enterrado Murillo. Bueno, Murillo y otra mucha gente que reposaban bajo la iglesia del mismo nombre, que fue derribada por los franceses en 1810 y luego vuelta a levantar a 200 metros. En el centro de la plaza, entre naranjos, se encuentra la cruz de la Cerrajería, labrada en 1692.

Fábrica Tabaco Sevilla

Seguimos hasta la selvática frontera del barrio de Santa Cruz, hasta los jardines de Murillo, antiguas huertas del Real Alcázar que fueron donadas a la ciudad en 1911. Recorremos los jardines y continuamos hasta la antigua Real Fábrica de Tabacos, hoy convertida en universidad. Entre 1728 y 1771 se construyó este tremendo edificio, donde llegaron a producirse las tres cuartas partes de los puros que se fumaban en Europa.

Por la orilla del Guadalquivir

Puente de Triana - Sevilla

Hasta mediados del siglo XIX no hubo otra manera de cruzar a Triana más que por un puente de madera que ordenó construir Aby Yacub Yusuf hacia 1170. Increíble para una ciudad que, en sus mejores momentos, recibía galeones llenos de tesoros y presumía de emporio comercial. Para jubilar a aquél, se inauguró en 1852 el puente de Isabel II o de Triana, un calco del antiguo puente parisino del Carrousel.

Llegamos a la Plaza de Toros de la Maestranza. Aunque sus origines se remontan a principios del siglo XVIII, fue en 1761 cuando comenzó a construirse esta plaza famosa por su belleza. Un poco más adelante se descubre otra llamativa arquitectura circular, pero ésta de 1991, el Teatro de la Maestranza. Si lo rodeamos nos encontramos con el hospital de la Caridad. Tiene una fachada decorada con terracota y azulejos, convirtiéndole en lo mejorcito del barroco sevillano. Dos patios embellecidos con azulejos holandeses del siglo XVIII y, en la iglesia, un montón de murillos y varios cuadros de Valdés.

Torre del Oro - Sevilla

Tomamos la ribera del Guadalquivir hasta llegar a uno de los iconos de Sevilla, la Torre del Oro,  pues aquí es donde se descargaba el oro procedente de América. Esta torre Albarrana está formada por tres cuerpos. El primero, dodecagonal, fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà; el segundo, también dodecagonal, fue mandado construir por Pedro I en el siglo XIV; y el tercero, cilíndrico y rematado en cúpula dorada, fue construido en 1760 por el ingeniero militar Sebastián Van der Borcht. Hoy alberga el Museo Naval de Sevilla.

El palacio de San Telmo, de portada churrigueresca, fue construido entre los siglos XVII y XVIII para formar a niños huérfanos a ser navegantes y emplearlos así en los barcos que iban a las Indias.

En la zona sur del centro urbano se encuentra el famoso parque de María Luisa. Estos grandes y románticos jardines, que en principio formaban parte de los jardines privados del palacio de San Telmo, fueron donados en 1893 por la infanta María Luisa a la ciudad. Las plazas de España y de América, construidas para la Exposición Iberoamericana de 1929, están integradas en el parque.

Plaza de España - Sevilla

En la zona norte se encuentra la Plaza de España, una plaza semicircular de 180 metros de diámetro abrazada por una ría y ésta, a su vez, por un edificio de ladrillo con dos altas torres en los extremos. Clásico, románico, renacentista, mudéjar… todos los estilos anteriores al modernismo se reúnen en esta espectacular plaza, probablemente, una de las plazas ¡más bonitas del mundo!. Por eso no es de extrañar que este singular escenario arquitectónico haya sido escenario de varias películas. Desde 1992, cuenta con el Museo Histórico Militar.

Plaza de América - Sevilla

En la parte sur se halla la Plaza de América. Se encuentra flanqueada por el Museo de Artes y Costumbres Populares de estilo neomudéjar al norte, el Museo Arqueológico de estilo neorrenacentista al sur y el Pabellón Real de estilo neogótico al este.

Una actividad recomendada para acabar el día es navegar el Guadalquivir en uno de los barcos que salen de la Torre del Oro, pues es al anochecer cuando Sevilla resplandece de manera especial, reflejada en las aguas de su río.

Otros destacados de Sevilla

Si aún se dispone de tiempo, se puede visitar el Museo de Bellas Artes. Una de las mejores pinacotecas de España, que ocupa, desde 1839, el antiguo convento de la Merced Calzada, que fue desamortizado cuatro años antes. Por esto, sus 14 salas se distribuyen muy monacalmente, alrededor de dos claustros y de otros tantos patios. La sala 5, la que fue iglesia del lugar, está consagrada a Murillo; la sala 8, a Valdés Leal; y la sala 10 contiene varias obras de Zurbarán.

Setas de Sevilla

También recomendamos visitar Las Setas de Sevilla, conocido como proyecto Metropol Parasol, que constituye la estructura de madera más grande del mundo. Su construcción se llevó a cabo con el objetivo de renovar la Plaza de la Encarnación. El monumento contiene cinco niveles, en el más alto se encuentra un mirador a 28,5 metros de altura.

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