Ubicado en el valle del Rin en el pleno corazón de los Alpes, el pequeño Principado de Liechtenstein es uno de los microestados más desconocidos de Europa. Concretamente, es el sexto país más pequeño del mundo y el cuarto más pequeño del continente europeo, después de la Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino. Cuenta con una extensión de 160 km(unos 24,6 km de largo por 12,4 km de ancho), por los que se reparten unos 35.000 habitantes, de los cuales, una tercera parte son extranjeros.

Aunque hoy es una de las jurisdicciones más ricas del mundo, Liechtenstein enfrentó años de crisis, hasta el punto de que, en la década de los 60, la Casa del Príncipe se vio obligada a vender parte de su patrimonio, perdiendo incluso obras de arte como la Ginebra de Benci, de Leonardo da Vinci. Pero si por algo es conocido el principado es por ser considerado un paraíso fiscal. ¿Sabías que Liechtenstein no tiene moneda propia? ¿y que el sueldo medio es de 6.000€ al mes?, quien los pillara ¿¿eh??

La economía de este pequeño país de nombre impronunciable no ha parado de crecer; en 1980 su PIB per cápita era de 20.000 euros, hoy ronda los 130.000. Los bajos impuestos de los negocios, con un máximo de un 18%, y unas leyes de incorporación al comercio muy permisivas han llevado a aproximadamente 73.700 compañías a establecer oficinas nominales en Liechtenstein, lo que supone el 30% de los ingresos estatales.

No son precisamente los atractivos turísticos lo que atrae al viajero hasta Liechtenstein, sino la curiosidad y la proximidad aprovechando la visita a alguno de sus países vecinos, como fue nuestro caso durante un roadtrip por Suiza.

Qué visitar en Liechtenstein

Vaduz

Vaduz es la capital del principado de Liechtenstein. Esta ciudad probablemente fue fundada en el siglo XIII por el conde de Werdenberg, que construyó un castillo defensivo en la región. En ella se han encontrado vestigios de poblaciones prehistóricas.

¡Ah! Para aquellos a los que les gusta tener su pasaporte lleno de sellos que sepan que se puede obtener uno de Liechtenstein en la oficina de turismo de Vaduz.

Sus principales atractivos son:

El Castillo

Se encuentra ubicado en una terraza rocosa a 120 metros de altura sobre la ciudad con los Alpes como telón de fondo. Se cree que las primeras partes del castillo se edificaron en el siglo XII, pero con el paso del tiempo se le agregaron dos alas; una de estilo renacentista y la otra de estilo neoclásico.

El Castillo no es visitable ya que está habitado por la familia principesca, pero merece la pena subir hasta él para disfrutar de la impresionante panorámica desde el mirador, desde donde se ve medio país.

Si visitas Vaduz el 15 de agosto, día de la fiesta nacional del principado, después de la ceremonia tendrás el honor de ser invitado por el príncipe, junto al resto de la población, a un aperitivo en las laderas del castillo.

Museo de los sellos

Liechtenstein en su momento descubrió el filón del coleccionismo de sellos (los coleccionistas se pegaban por sellos de naciones pequeñas y exóticas) y parte de su industria se centró en la emisión de sellos, que produjo grandes beneficios al país.

En el museo se pueden ver todas las prensas de impresión, muchos sellos curiosos y una colección de más de 300 sellos únicos de Liechtenstein.

La entrada es gratuita.

Museo de arte moderno

Es uno de los edificios más distintivos de Vaduz. Fue inaugurado en el año 2000 y alberga una colección de arte internacional moderno y contemporáneo desde el siglo XIX hasta nuestros días.

Museo Nacional

Este museo muestra una exposición permanente sobre la cultura y la historia natural de Liechtenstein, así como exposiciones especiales.

Además de hallazgos arqueológicos del Neolítico hasta la actualidad (incluyendo objetos cotidianos como armas o equipo alpino y agrícola y piezas de arte como adornos y medallas) posee cuadros de Rembrandt, Rubens y Van Dyck.

Catedral de San Florián de Vaduz

De estilo neogótico y construida en 1874, la catedral de Vaduz cuenta con dos principales atractivos: la caja real, donde el príncipe se sienta cuando asiste a la iglesia, y la bóveda del príncipe, donde están enterrados los miembros de la familia real.

Bodegas del Príncipe

Otra cosa que se puede hacer en esta tranquila ciudad es catar y comprar vinos de los viñedos privados del príncipe. No sabíamos que estos vinos no se exportan y sólo se pueden adquirir en Liechtenstein, sino hubiéramos hecho una visita a la bodega.

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Castillo de Gutenberg

Esta edificación del siglo XI es una de las cinco fortalezas del principado y uno de las dos que han sobrevivido hasta el día de hoy. En la actualidad está cerrado al público, salvo en ocasiones especiales. Merece la pena subir para ver el patio y las vistas del valle. La antigua capilla de San Pedro está justo al lado del castillo.

Iglesia de San Nicolás

Esta bonita iglesia está junto a un colorido cementerio. El exterior llama la atención, mientras que el interior es bastante austero.

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