Situada a los pies de Sierra Nevada, bajo el gran pico Mulhacén, se encuentra Granada, una de las ciudades más bellas de Andalucía y de toda España. Su ambiente joven y su bonito casco histórico atrae a turistas de todo el mundo. Y es que merece la pena perderse por sus barrios, algunos con un entramado de calles estrechas que te transportan a otra época. La antigua capital de Al Andalus aún conserva importantes monumentos árabes.

Granada es un lugar ideal para visitar en cualquier época del año. En invierno se puede disfrutar de sus numerosas pistas de ski. En verano es ideal para acercarse hasta la costa mediterránea y los pueblos de la provincia. Y en Semana Santa es posible vivir la pasión, tradición y devoción de esta celebración, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, que despierta curiosidad hasta en el menos creyente. Una de las procesiones más impresionantes de todas es la del Cristo de los gitanos, donde la emoción y el sentimiento ponen los pelos de punta al caminar por el barrio de Sacromonte. Al llegar a la Abadía, como marca la tradición, lo reciben con hogueras y flamenco. La pasión se transforma en arte que no termina hasta «la madrugá».

Esta ciudad es un imprescindible en cualquier ruta por Andalucía, junto con Córdoba y Sevilla, así que os dejamos varios paseos para disfrutar de Granada al máximo y no perderse ningún rincón de esta maravillosa ciudad.

Por el centro

El recorrido por el centro de Granada puede comenzar en la plaza Nueva, dominada por los volúmenes de la Real Chancillería, edificio que hoy alberga el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y que, ya en su origen, fue un tribunal. Así se concibió en tiempos de los Reyes Católicos y ese mismo fin fue el que adoptó al terminarse su construcción, en el siglo XVI, reinando Carlos V. De inconfundible estilo renacentista, además de la fachada merece la pena recorrer el patio, la escalera y la llamada cueva del verdugo.

Un pequeño callejón a la derecha de la fachada principal conduce hasta la casa de los Pisa, construcción de estilo mudéjar que fue la residencia de esa familia hasta el siglo XIX y donde falleció San Juan de Dios, patrón de la ciudad y del gremio sanitario.

Por la parte posterior de ese edificio y el de la Real Chancillería se llega al ramillete de callejuelas en torno a las cuestas de Calderería Vieja y Calderería Nueva, fantástico lugar para tomar un té moruno.

Alcaicería - Granada

En el cruce de Gran Vía de Colón con Avenida de Reyes Católicos es donde se concentran los principales monumentos granadinos. El primero es el palacio de la Madraza, antigua escuela coránica, hoy reconvertida en sala de exposiciones de la universidad. Enfrente hay un laberinto de estrechas callejuelas, se trata de Alcaicería y Zacatín, donde se agolpan numerosas tiendas que recuerdan a un zoco musulmán.

Catedral de Granada

Llegamos a la Catedral de Granada (precios y horarios), considerada como la primera iglesia renacentista de España. Fue mandada construir en 1492 por los Reyes Católicos. De ella llama la atención la gran altura de sus cinco naves y la fachada principal, una obra maestra barroca. El interior del templo cuenta con capillas laterales y capilla mayor, obra maestra de Diego de Siloé. El tesoro de la catedral se guarda en la que antes fue la Sala Capitular, hoy guardiana de ornamentos y alhajas de gran valor.

Capilla Real - Granada

Adherida a la catedral se encuentra la Capilla Real (precios y horarios), donde se halla el sepulcro de los Reyes Católicos, Juana la Loca y su esposo Felipe el Hermoso. Bajo el sepulcro, por una pequeña escalera de piedra se accede a la cripta, donde está depositada el arca con los restos de los Reyes Católicos y del príncipe Miguel, su primogénito. También desde la capilla real se accede a la antigua sacristía, lugar que hoy alberga el tesoro y el museo catedralicio y donde se conservan los atributos de poder del rey Fernando: corona, cetro y espada; y la corona y cetro de la reina Isabel, además de una importante colección de cuadros y muchas de sus pertenencias personales.

Llegamos hasta la calle de Mesones y siguiéndola, hacia la derecha, en unos minutos estaremos en la plaza de la Universidad, presidida por la fachada de la colegiata de los Santos Justo y Pastor. En este templo se mezclan detalles del Renacimiento y del Barroco (se construyó entre los siglos XVI y XVIII). Destaca su altar mayor y la cúpula.

Facultad - Granada

Muy cerca, al final de la calle de San Jerónimo, está la basílica de San Juan de Dios, cuyos restos yacen en el camarín del altar mayor. Se levantó en el siglo XVIII. Muchas de sus riquezas sufrieron el expolio de las tropas napoleónicas, primero, y de la desamortización de Mendizábal después. Aún así merece una visita. Comparte plaza con la Facultad de Derecho, que alberga un interesante jardín botánico.

Monasterio San Jerónimo - Granada

A la izquierda de la plaza, por la calle Gran Capitán, está el monasterio de San Jerónimo (entrada 4€). Fue el primer monasterio que se construyó en Granada tras la conquista de la ciudad por los cristianos, y su fundación data incluso de antes de la toma de la ciudad por los Reyes Católicos. La obra se debe en su mayoría a Diego de Siloé, aunque participaron en su construcción otros arquitectos.

Corral del Carbón - Granada

Volvemos a la avenida de los Reyes Católicos y nos adentramos en la calle Mariana Pineda para admirar la fachada del Corral del Carbón (entrada gratuita). En 1494 los Reyes Católicos se lo concedieron a Sancho de Arana. A su muerte salió a subasta, usándose como hospedaje de carboneros, más tarde, hasta 1593, como corral de comedias y luego como casa de vecinos. Actualmente alberga las oficinas de la Orquesta Ciudad de Granada y es la sede del Festival Internacional de Música y Danza de Granada. En su patio se programan diversos actos culturales. Es la única alhóndiga nazarí conservada en la península ibérica.

La Alhambra y el Generalife

Alhambra

Nos disponemos a visitar la joya de Granada, la Alhambra, levantada estratégicamente entre los siglos XIII y XIV sobre la colina de la Sabika, uno de los puntos más elevados de la ciudad, buscando una situación defensiva y a la vez, ideal para ser contemplada. Es necesario hacer reserva de día y hora para visitar los palacios nazaríes y es obligatorio ser puntuales, si no, se pierde el acceso a ellos. El resto del complejo es posible visitarlo antes o después de esta visita.

Comenzamos la visita por los jardines del Generalife, con calles arboladas, acequias y fuentes que conducen hasta el palacio de verano de los reyes nazaríes, construido entre los siglos XII y XIV. El paseo de los Cipreses conduce hasta los Jardines Bajos. Destaca el patio de la Acequia, dominado por el Pabellón Norte. Y en éste, la sala Regia, por sus yeserías y capiteles decorados con mocárabes, en un estilo que luego se podrá apreciar hasta la saciedad en los palacios nazaríes. No menos bella es la escalera del agua, que asciende hasta la zona más elevada del Generalife y flanqueada por regueros que se nutren en la acequia del Sultán. Y también son bellísimos el Mirador Romántico, situado al final de la escalera y que se levantó en el siglo XIX, y el patio del Ciprés de la Sultana, que no es obra musulmana, sino de la época renacentista (siglo XVI).

Jardines del Generalife Alhambra

Por los jardines Altos del Generalife, y tras atravesar el puente que salva el foso, se accede a la parte amurallada de la Alhambra. La primera construcción importante que se encuentra a la derecha es el convento de San Francisco, levantado a finales del siglo XV, por decisión de los Reyes Católicos, sobre un antiguo palacio nazarí, hoy convertido en parador. Llegamos a la iglesia de Santa María de la Alhambra, que se levantó sobre lo que fue la mezquita mayor entre los siglos XVI y XVII. A espalda de este templo se encuentra el Baño Polinario, que permite comprender la esencia de los baños públicos en el mundo musulmán. Algo más abajo hay unos jardines geométricos, presididos por una gran alberca, sobre lo que fue el palacio de Yusuf III, que ordenó destruir Felipe V. Estos jardines comparten espacio con los del Palacio del Partal, del que sobrevive uno de sus pabellones.

Palacio de la Alhambra

Nos acercamos al Palacio de Carlos V, de mediados del siglo XVI. Para su construcción se destruyó buena parte de los palacios nazaríes. Su patio circular distribuido en dos platas y sustentado por columnas, es uno de los más bellos ejemplos del Renacimiento civil en España. Enfrente se encuentra la alcazaba, un barrio donde se alojaba la guardia militar. De entre las edificaciones que quedan en pie destaca la torre de la Vela, desde la que se domina toda Granada.

Patio de los Leones Alhambra

Saliendo de la alcazaba y dejando a la izquierda la torre de las Gallinas, se llega a la entrada de los palacios nazaríes. El primero de estos palacios es el del Mexuar, el más antiguo (principios del siglo XIV) y donde el sultán impartía justicia. Junto a la sala principal está el oratorio. Desde la sala principal se accede al cuarto dorado, con un bellísimo artesonado a través del cual se accede al primero de los patios, compartido con una de las alas del palacio de Comares o de los Arrayanes. El patio está presidido por la torre de Comares, de 45 metros, el más alto de los edificios de la Alhambra. Su interior alberga el salón de Embajadores o del trono, diseñado para impresionar a los que llegaban a la corte. Está ricamente decorado con cerámicas doradas, artesonados de madera, filigranas en yeso… Al salón se abren otras nueve estancias; las más importantes, la habitación privada del sultán y el Baño de Comares. Llegamos al Palacio de los Leones, sin duda, el más bello de la Alhambra. Distribuido por el famoso patio de los leones, en cuyo centro se encuentra la fuente sustentada por 12 leones. Esta zona fue mandada construir por Muhammad V entre 1362 y 1391. La belleza y la armonía del patio se la proporciona la arquería de yeso que lo rodea, sustentados por 124 columnas de mármol blanco que permite el acceso a distintas salas: al oeste la de los Mocárabes, al este la de los Reyes, al norte la de Dos Hermanas, Ajimeces y Mirador de Daraxa y al sur la de los Abencerrajes y el Harén.

El Generalife fue declarado, junto con la Alhambra, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

Por las colinas de Granada

Este paseo también comienza en la plaza Nueva, frente al edificio de la Real Chancillería. Dejándolo a la izquierda se entra en la carrera del Darro, paralela al curso de ese río, afluente del Genil. Antes se puede visitar la iglesia de Santa Ana, del siglo XVI y de estilo mudéjar. Seguimos hasta el puente de Cabrera que, por un lado, conduce a la colina de la Alhambra y, por el otro, hasta las entrañas del Albaicín pasando por el convento de Santa Inés, fundado en el siglo XVI.

Puente de Cabrera - Granada

En la siguiente manzana está el Bañuelo, los baños árabes mejor conservados de la península, construidos en el siglo XI. Enfrente están los restos del puente del Cadí, también del siglo XI, que servía de compuerta para las aguas del Darro. Siguiendo el río se llega a  la Casa del Castril, un palacio renacentista, hoy convertido en Museo Arqueológico. Tiene una bella fachada plateresca y una escalinata cubierta por un artesonado.

La carrera del Darro desemboca en el paseo de los Tristes. La razón de ese nombre es que por aquí pasaban los cortejos fúnebres que se dirigían al cementerio, situado detrás de la Alhambra. A la izquierda del final del paseo está la cuesta del Chapiz y la entrada al palacio de los Córdova, que alberga el archivo municipal. Destaca por sus jardines y las vistas a la Alhambra.

Sacromonte - Granada

Hacia la mitad de la cuesta está la Casa Chapiz, dos construcciones de estilo mudéjar (siglo XVI) levantadas sobre un palacio musulmán. Hoy es la sede de la Escuela de Estudios Árabes y entre sus estancias destaca el patio de la casa principal. Justamente aquí es donde comienza la cuesta que asciende la ladera de Sacromonte, el barrio gitano con alma musulmana que embruja a todo aquel que lo visita. De actividad obligatoria es visitar alguna de sus cuevas, convertidas en museos particulares y participar en una zambra, un espectáculo de baile y canto flamenco bajo tierra. La colina la corona la abadía del Sacromonte, del siglo XVII.

Albaicín - Granada

Regresamos al Chapiz para continuar el paseo por el Albaicín, el origen de la actual Granada que, antes que cristiana y musulmana, fue romana e íbera. El paseo por este singular barrio discurre entre tortuosas cuestas empedradas, flanqueadas por casas de blancura inmaculada. Al final de la cuesta se divisa la iglesia de El Salvador. Tras pasar por la plaza del Aljibe Polo y la callejuela de los Panaderos, se llega a la plaza Larga, centro social del Albaicín. Junto a esta plaza está la puerta Nueva (o de las Pesas) que, paradójicamente, es la más antigua de la muralla. Si se llama así es porque fue la última que descubrieron las tropas cristianas, pues estaba tapiada. Éste es el inicio del tramo mejor conservado de la muralla Zirí que, pese a llevar el nombre de la dinastía fundadora de la ciudad de Granada, incluye lienzos construidos por íberos y romanos.

Mirador San Cristóbal - Granada

Una buena panorámica de las murallas y de la Alhambra se obtiene desde el cercano mirador de San Cristóbal. Continuamos intramuros hacia el palacio de Daralhorra, construido como residencia de los reyes ziríes pero siglos después fue residencia de Fátima, madre de Boabdil, tras ser apartada de la corte por su marido Muley Hacén. Destaca su minuciosa decoración. Una parte de este palacio se destruyó en el siglo XVI por orden de la Reina Católica para construir el convento de Santa Isabel la Real, en el que se mezclan los estilos gótico, mudéjar y renacentista, y que destaca por la calidad de sus artesonados. Continuamos hasta la plaza de San Nicolás, presidida por la iglesia y donde se encuentra el mirador más famoso de Granada por sus espectaculares vistas a la Alhambra, el mirador de San Nicolás. Tras una larga y empinada caminata se llega a la Ermita y mirador de San Miguel Alto, donde se encuentra el mirador más elevado de Granada y desde el que se contempla una gran panorámica de la ciudad, la Vega, el Albaicín, la Alhambra y Sierra Nevada.

Monasterio de la Cartuja - Granada

No puede faltar en una visita a Granada la visita al monasterio de la Cartuja, una larga caminata que tiene como recompensa uno de los monumentos religiosos más espectaculares de la ciudad. La iglesia posee un espectacular altar mayor, o la sacristía repleta de obras artísticas de estilo barroco. La Cartuja es un brillante colofón a una visita por una de las ciudades más cautivadoras y con más embrujo de España.

En los alrededores de Granada

Tan interesante como la propia Granada son muchas de las localidades de su provincia. Y todo a menos de 80 kilómetros desde la capital.

La Alpujarra

Capileira Alpujarra - Granada

Esta región fue refugio para muchos de los moriscos que huyeron de Granada tras la toma de la ciudad en 1491, con Boabdil a la cabeza. Buena parte de sus descendientes permanecieron aquí hasta su expulsión, a mediados del siglo XVI, y eso se nota en el tipo de construcciones, en la gastronomía, e incluso, en la tradiciones festivas, con clarísimos rasgos del pasado musulmán.

Pampaneira Alpujarra - Granada

Desde las laderas de Sierra Nevada hasta el Mediterráneo y desde el valle de Lecrín hasta la sierra de Gádor y el delta del río Andarax, se encuentran localidades tan bellas como Lanjarón y el manantial que abastecen de agua miles de hogares en todo el país. Órgiva, principal núcleo de población de la Alpujarra Alta y con un castillo-palacio que pertenece a una familia descendiente del Gran Capitán, al que fue cedida la localidad por los Reyes Católicos; Pampaneira, de apariencia bereber y declarada Conjunto Histórico – Artístico, como Capileira y Bubión; y Trévelez, uno de los pueblos más altos de España y donde se cura un excelente jamón gracias a los aires gélidos de la sierra.

Fuente Agria Alpujarra - Granada

Uno de los manantiales más visitados de la zona es Fuente Agria, a medio kilómetro de Pórtugos, exactamente en un lugar conocido como Castañar de la Virgen. Para llegar hasta los caños hay que bajar unos escalones aledaños a la ermita de la Virgen de las Angustias, del siglo XVIII. Sorprende el color anaranjado intenso que tiñe el agua a su paso. Muy conocida desde los árabes por sus propiedades minero-medicinales, es un agua compuesta principalmente por hierro y gas carbónico, lo que le da su peculiar sabor picante y a hierro.

Sierra Nevada

Sierra Nevada - Granada

Aparte de las actividades de invierno, Sierra Nevada es un espacio natural protegido con categoría de Parque Nacional y Reserva de la Biosfera, en el que están englobados los dos principales picos de la península ibérica, el Mulhacén y el Veleta. Posee 2.000 especies vegetales, de las que 63 son exclusivas de la zona. Entre la fauna más destacada, la cabra montesa, además de rapaces y una gran cantidad de insectos, 80 de ellas son especies endémicas.

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