El centro monumental de Cáceres está tan cuidado que parece un decorado de piedra. Decenas de palacios renacentistas y casas solariegas, junto a evocadoras plazas, torres árabes, blasones, callejuelas empedradas, iglesias medievales y conventos en perfecto estado le valieron el título de Patrimonio de la Humanidad, que luce con orgullo desde 1986.

Qué ver Cáceres - Plaza Mayor
La mejor manera de adentrarse en la ciudad antigua de Cáceres es subiendo por la escalinata situada junto a la ermita de la Paz, en la Plaza Mayor, que nos lleva directos a atravesar el Arco de la Estrella, la entrada más habitual y más bella a su casco histórico perfectamente conservado. Éste fue el lugar elegido por Isabel la Católica para jurar los Fueros y privilegios de la ciudad en 1447. Se trata de un gran arco oblicuo construido en el siglo XVIII sobre otro más antiguo. En la parte del interior, rematando el arco, hay una hornacina con la imagen de la Virgen de la Estrella que le da nombre.

Qué ver Cáceres - Arco de la Estrella

Una vez dentro de la ciudad monumental, comienza la sucesión de palacios, casas señoriales, fortificaciones, balsones, torres y plazas llenas de encanto. Todo cuidado con detalle, en una mezcla armónica de estilos y periodos: el románico, el gótico y los elementos renacentistas conviven a la perfección con los restos romanos y las huellas del pasado árabe.

Nada más traspasar el recinto amurallado, en la calle del Arco de la Estrella, encontramos a la derecha la tapia izquierda de la fachada renacentista del Palacio Episcopal, posiblemente el más antiguo de Cáceres pues su parte más antigua es del siglo XIII y hasta alojó a Felipe II tras su coronación como rey de Portugal. Tiene algún ornamento curioso que nos habla de ese periodo de conquistas, como el medallón en su fachada que representa a un anciano y una india. En la misma calle, a la derecha, el palacio de Mayoralgo, con su magnífico patio mudéjar.

Qué ver en Cáceres - Palacio Episcopal

Llegamos a la plaza de Santa María, donde todo transcurre bajo la mirada de San Pedro de Alcántara, cuya estatua de bronce ocupa la base de la torre de la concatedral. La estatua es obra del escultor extremeño Pérez Comendador, que quiso dejar más que una firma y se autorretrató en la cara del santo. Y en cuanto a sus pies, se dice que quien los acaricie, se casará muy pronto.

La plaza, con su iglesia dominando el espacio, es el centro de la parte baja de la ciudad y merece la pena dedicar un tiempo a cada uno de los edificios que la conforman. La casa-fortaleza de los Golfines de Abajo, en la que se hospedaban los Reyes Católicos en sus visitas a la ciudad. En la misma plaza también está el palacio de la Diputación Provincial, un antiguo convento del siglo XV, y muy cerca, la casa de los Moraga, un edificio gótico en cuyo patio hay un centro de artesanía.

Qué ver en Cáceres - Plaza Santa María

En el lado izquierdo de la plaza, está el palacio de Carvajal, conocido también como la Casa Quemada, otra muestra del esplendor de las familias nobles cacereñas. Desde hace décadas es la sede del Patronato de Turismo y Artesanía, con un centro de información, una bonita torre redonda de origen árabe del siglo XII y varias salas donde se exhibe la riqueza cultural y geográfica de toda Extremadura.

Si seguimos subiendo nos encontramos con la plaza de San Jorge. En el centro la iglesia de San Francisco Javier de estilo barroco, construida en el siglo XVIII. En la misma plaza se levanta el convento  de la compañía de Jesús, también de estilo barroco.

Qué ver en Cáceres - Iglesia de Francisco Javier

Donde comienza la cuesta de la Compañía, está la casa de los Becerra, construida en el siglo XV por un caballero de la orden de Santiago que murió en la reconquista de Granada. Actualmente alberga la Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballesteros, en la que se exhiben muebles y objetos antiguos.

Muy cerca, en la calle de los Condes, está la torre de Sande, incluida en una casa de Saavedra, perteneciente hoy a los vizcondes de Roda. Es una torre gótica imponente, que se distingue del resto por su enorme matacán.

Qué ver en Cáceres - Torre de Sande

Seguimos cuesta arriba hacia la plaza de San Mateo y llegamos hasta la iglesia que le da nombre, edificada sobre los restos de una antigua mezquita árabe. Al lado de está el convento de San Pablo.

Qué ver en Cáceres - Iglesia de San Mateo

Frente a la iglesia de San Mateo, con seis balcones abiertos hacia la plaza, está la casa de los Ulloa del siglo XV. Esta familia venía de Galicia y como demuestran sus escudos, eran caballeros de la Orden de Alcántara. Hoy el edificio lo ocupa la Escuela de Bellas Artes.

En la parte alta de Cáceres está el palacio de las Cigüeñas y el palacios de las Veletas, construido a finales del siglo XV y que alberga el Museo de Cáceres, un espacio didáctico con restos arqueológicos de todas las épocas, y un muestrario de artes populares cacereñas. No hay que dejar de ver el espléndido aljibe hispano-árabe, el segundo más grande -tras el de Estambul- que se conserva en toda Europa, y por si esto fuera poco, aún conserva su función, recogiendo el agua de lluvia a través de un patio renacentista situado en la parte posterior del edificio.

Qué ver Cáceres - Palacio de los Cáceres-Ovando Torre de las cigüeñas

Perderse por las callejuelas es una actividad obligatoria en Cáceres para descubrir decenas de rincones mágicos, además de ser la mejor manera de poder escuchar el crotoreo de las «okupas» de las alturas de la ciudad, las cigüeñas. Como curiosidad comentar que Extremadura es donde se encuentra la mayor colonia de cigüeñas blancas de toda Europa. Antaño estas zancudas aves regresaban a la península en febrero. Hoy las cigüeñas blancas se han hecho más sedentarias y es posible verlas, y escucharlas, todo el año.

De vuelta a la Plaza Mayor, junto al Ayuntamiento se encuentra la torre del Horno, construida también por los árabes en el siglo XII. Desde ahí se accede por el Porillo al recinto interior de la muralla. A la izquierda está el Adarve de la Estrella, que se abre en una pequeña plaza, la de los Caldereros, donde está la Casa Ribera, del siglo XV, sede del Rectorado de la Universidad de Extremadura. Siguiendo por el Adarve de Santa Ana encontramos la Casa de la Generala, de la misma época y también propiedad de la Universidad, llamada así por haber sido habitada por la esposa del general Antonio de Arse y Ereso. Hoy sede del Instituto Camoes de lengua y cultura portuguesas.

Qué ver Cáceres - Ayuntamiento

Al final del Adarve de Santa Ana, en la plazuela del mismo nombre, está el palacio de los Condes de Adanero, del siglo XVII, cuya portada es un buen ejemplo del manierismo cacereño, entre el Renacimiento tardío y el Barroco. Enfrente se encuentra el arco de Santa Ana, también llamado la puerta del Postigo, una entrada que ya los musulmanes abrieron en la muralla para acceder a la ciudad intramuros.

Frente al arco, al comienzo del Adarve del Padre Rosalío, se ve la fachada trasera del palacio de los Golfines de Arriba, construida en el siglo XV y ampliada en el XVI. Tiene cinco torres, una de las cuales, la imponente torre del Homenaje, permanece sin desmochar, gracias al permiso que obtuvo su dueño por parte del Rey Católico para construirla así. Este palacio también es famoso porque sirvió de cuartel general a Franco durante la Guerra Civil.

Qué ver Cáceres - Casa Aldana

Subiendo por la calle de los Condes, a la izquierda, en la esquina donde está el palacio de los Ulloa-Roda, comienza la cuesta de Aldana, donde encontramos la Casa Aldana (siglo XIV), de estilo gótico. Las calles de esta zona están escalonadas y las casas se levantaron directamente sobre la roca del suelo. Como la llamada Casa del Mono o Casa de Espadero-Pizarro, que toma su nombre del mono esculpido en la escalera de piedra que está en el interior de este edificio del silgo XV abierto al público, ya que alberga una biblioteca. Muy cerca está también la casa Mudéjar, uno de los pocos recuerdos que quedan en Cáceres de la influencia árabe.

Deshacemos el camino para seguir por el perímetro interior de la muralla y continuamos en el Adarve del Padre Rosalío. Muy cerca, está la torre redonda, que en realidad es octogonal y la construyeron los almohades en el siglo XIII para defensa. Al final del adarve, torciendo a la izquierda, comienza la calle de la Puerta de Mérida, donde están la casa de Ovando-Mogollón y Perero-Paredes, de estilo gótico, y la antigua Enfermería de San Antonio, hoy convento de monjas jerónimas.

Subiendo nos encontramos con el Hospital de los Caballeros, edificio del siglo XVI que pronto dejó de ser hospital para convertirse en una casa particular, que llama la atención por su ventana gótica y su macizo de flores colgando.

Desde la puerta de Mérida a la izquierda se abre la calle Ancha con la casa de los Sánchez Paredes haciendo esquina. Más adelante, está la casa de los Paredes-Saavedra, también de los siglos XV-XVI, y en frente, se encuentra el Parador de Turismo, dentro del palacio del Comendador de Alcuéscar.

Qué ver Cáceres - Parador de Turismo

Si seguimos subiendo por la Puerta de Mérida llegamos a la plazuela de Pereros, donde veremos la casa del mismo nombre, que ocupa el Colegio Mayor Francisco de Sande (siglos XV-XVI) con un bonito patio renacentista abierto al público.

Siguiendo por la calle de Pereros, llegamos a la puerta de Pizarro, que nos da paso a las callejuelas encaladas del barrio de San Antonio o, lo que es lo mismo, la antigua judería cacereña. Casas sencillas, la antigua sinagoga transformada en la ermita de San Antonio, y un par de estrellas de David que sobreviven en las fachadas, nos hablan del pasado de las familias judías en Cáceres, una población que alcanzó a finales del siglo XV 10.000 habitantes.

Qué ver Cáceres - ermita San Antonio

La salida natural hacia el exterior es el arco de Cristo, la única puerta romana que se conserva de las cuatro que había. Se la conoce también como puerta del Río porque por ella se accede al arroyo Marco y es también el punto de partida para la caminata hacia el santuario de la Montaña.

Qué ver Cáceres - Arco del Cristo

En el arco comienza el Adarve del Cristo, que enlaza con la calle de la Obra Pía de Roco hasta dar a parar a la puerta de Coria. Es la zona de la calle de las Tiendas y la plaza de Socorro, donde se levanta la torre de Espaderos y, muy cerca, se divisa la cúpula de la torre del imponente palacio de los Toledo-Moctezuma. Allí comienza el Adarve Obispo Álvarez de Castro, también llamado Adarve Bajo, que enlaza con el de la Estrella, donde comenzamos nuestro paseo por Cáceres.

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