EL CAIRO
 Emprendimos nuestro viaje a Egipto Natalia y yo mientras nuestras madres estaban preocupadÍsimas porque en ese momento debÍa haber follones en Egipto, Y digo debÍa porque nosotras no nos enteramos de nada.

 

Vistas de El Cairo desde la Mezquita de Alabastro

 

La Mezquita de Alabastro

 

Interior de la Mezquita

 

Teníamos muchísimas ganas de ver las pirámides, tantas, tantas ,que íbamos un día en autobús y yo iba mirando por la ventanilla y la digo a Natalia, tengo tantas ganas de ver las pirámides que me parece que las estoy viendo. La cuestión es que la polución me hacía ver una imagen como medio imaginaria de las pirámides y pensé que era un espejismo, pero no, realmente allí estaban.

 

 

 

 

 

Cerrar los ojos e imaginarte esto en plena época pone los pelos de punta.

 

 

¡¡¡¡¡IMPRESIONANTES!!!!

 

El paseo en camello fue de lo mas horroroso, por si queréis poneros en situación. Imaginaos tres en camello, yo que iba detrás me iba a caer en cualquier momento, sólo quería que se acabase aquel deseado paseo cuando pensé… ¿Por qué sufrir más?, me saco el carnet de camello y así no tienen que llevarme más. Y así fue… ¡¡¡¡voilà!!!!

 En el hotel que nos alojamos en el Cairo (no recuerdo el nombre) era todo muy misterioso, cuando entramos en él había un detector de metales por el cual sólo tenían que pasar los egipcios, el primero que vimos pasar iba con dos mujeres, una en cada brazo. Bajaron unas escaleras, y yo que soy muy curiosa fui detrás, llegamos a una sala en la que poco se veía, aquello estaba muy rojo, era un puti.

El misterio no acabó aquí. Una vez en nuestra habitación todo normal hasta que nos tumbamos a la cama y miramos al techo, OH! MY GOD!!!, había sangre, y OH MY GOD!!! one more time, en las paredes también, pero en éstas habían dado un brochazo, pero mal dado porque allí se podían contar las salpicaduras. Ahora entendíamos el por qué del detector. Llegamos al acuerdo de no mirar dentro del armario ni debajo de la cama. Aun así dormimos plácidamente.

De compras por el Cairo

 

 

Haciendo pan en una panadería en el Cairo

 

 

Museo de El Cairo

 

 

 

El impresionante Nilo con las falucas

 

Los colosos de Memnón estan frente a la ciudad de Luxor

 

Templo de Karnak en Luxor

 

El templo tiene 134 gigantescas columnas

 

Templo de Hatshepsut, la primera mujer faraón

 

Fijaos en la cacho mano que tiene este tío egipcio

 

 

 

 

 

 

El obelisco inacabado de Asuán

 

 

Poblado nubio a orillas del río Nilo

 

Las mujeres nos pintaron con henna

 

Este pequeño cocodrilo ya apuntaba maneras

 

Para visitar los templos que nos íbamos encontrando según abanzábamos por el Nilo, los barcos tenían que atracar unos a la par de otros, teniéndote que fijar en el que estaba en la orilla para luego poder encontrar el tuyo atravesando todos los demás.

 

 

 Los únicos tres valientes que nos atrevimos a bañar en el Nilo ante la envidia del resto del grupo.
¡NO NOS COMIERON LOS COCODRILOS!

 

 

No se si les caímos en gracia o qué, pero los camareros nos llenaban los platos de forma excepcional. Una noche que hicimos fiesta en la disco del barco dos egipcios (no se si está bien que yo lo cuente) pero…. ¡¡¡SE PEGARON POR MI!!!

En la piscinita del barco

 

 

Este día fue un palizón, nos levantamos a las 5 de la mañana para visitar el Valle de los Reyes y sus tumbas.

 

 

Menuda bronca me cayó por sentarme aquí

 

Desierto del Sáhara

 

 

 

 
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