ANTES DE IR A JAPÓN

1- Los españoles no necesitamos visado para entrar a Japón si visitamos el país por turismo y por un espacio de tiempo menor a tres meses. Para entrar al país, solo hace falta el pasaporte en vigor.

2- Aplicaciones que te pueden servir de gran ayuda en Japón: Maps.me (mapas completos gratis sin necesidad de estar conectado a internet), Japan Trains (todos los horarios de trenes disponibles en una sola aplicación) y Tokyo Subway Navigation (Mapas con horarios y precios entre trayectos de las dos compañías de metro de la capital de Japón)

3- Comprar la Japan Rail Pass (sólo se puede comprar desde fuera de Japón). Es un pase válido para usar en todos los trenes de la JR, la principal compañía de trenes de Japón. Nosotras lo compramos por Internet en la http://www.jrpass.com, y en 3 días lo teníamos en casa. Una vez solicitado tienes 3 meses para activarlo (esto se hace ya en Japón) y una vez que lo activas tienes otros 3 meses para empezar a usarla y a partir del primer uso empiezan a correr los dias.
Hay tres tipos de Japan Rail Pass:
7 días (211€)
14 (337€)
21 (431€)
A estos precios hay que sumarle 9€ de gastos de envío.
Nosotras pensábamos que solamente había un precio, pero no, días después de haberlo comprado, nos enteramos que en la página italiana http://www.japan-rail-pass.it/ era más barato y encima no cobraban gastos de envío.

   

Los trenes de Japón son rápidos y súper puntuales. En Hyperdia http://www.hyperdia.com/en/ (está en inglés), se pueden ver todos los horarios de los trenes hasta con seis meses de antelación, con los tiempos exactos, incluso te calcula automáticamente las mejores rutas para ir de una ciudad a otra que le indiques.

3- Reservar alojamiento.
Nosotras intentamos buscar alojamiento por couchsurfing, sino era para todas las noches para parte de ellas, pero nuestro gozo en un pozo, de todos a los que escribimos solamente uno nos contesto que no podía, los demás ni siquiera contestaron. Preguntando nos dijeron que los japones son tan reservados que les cuestan estas cosas. Así que nos dispusimos a reservar alojamiento (cosa que odiamos) ya que es temporada alta por los cerezos en flor. Después de buscar y buscar en la amplia gama de alojamientos que nos ofrece Japón (Hotel, hostales, ryokan (carísimos, hoteles estilo japones), hoteles capsulas (caros para lo que son y solo para hombres), apartamentos…), nos decidimos a reservar en:
En Tokyo: My Stays Asakusa (http://www.mystays.com/e/location/asakusa/)
En Tokyo: Asakusa Smile (http://asakusasmile.com/).
En Takayama: K’s House (http://kshouse.jp/takayama-e/).
En Kyoto: Apartamento de airbnb (https://www.airbnb.es/).

UNA VEZ EN JAPÓN

Todo el país esta súper súper señalizado. Al llegar a cada ciudad hay planos de la ciudad y da cada punto de interes e incluso en alguna estación de metro puedes encontrar planos en español.
Lo primero que se encuentra al salir de la estación de tren es un punto de información y los japoneses siempre estarán dispuesto a ayudar.

Nosotros de haberlo sabido nos hubiéramos ahorrado mucho tiempo en buscar planos.

Vas a encontrar por todos lados supermercados abiertos las 24 horas. Aquí os dejamos tres nombres pero hay más.

Si pasas sed es porque quieres, cada 100 m. vas a encontrar una máquina expendedoras con bebidas, algunas de ellas muy muy curiosas.
Y… muchos escaparates de restaurantes tienen hecho en cera cada plato de la carta para que te puedas hacer a la idea de lo que vas a pedir.

Próximamente haremos un artículo sobre curiosidades de Japón.

TOKYO

¡¡¡Konichiwa!!!. Después de 15 horas de vuelo por fin aterrizamos en el país del sol naciente.
Llegamos al aeropuerto de Narita. Lo primero cambiamos dinero 1€=126,98¥ (8-3-2015). (Hemos visto peores cambios en la ciudad). Lo segundo, nos dirigimos a sacar los billetes de tren a Tokyo 1290¥ (tarda una hora hasta Asakusa). Y lo tercero activamos la JR Pass y reservamos el billete de Tokyo a Kyoto (estas tres cosas las hacemos en el mismo aeropuerto, es sencillo).

JR Pass una vez activada.

Se puede activar en el aeropuerto, en la estación Tokyo y en la de Shinjuku. Sólo hay que enseñárselo al revisor cada vez que entras y sales de las líneas JR, éste se encuentra a la derecha o izquierda de las máquinas que pican los tickets.

Llegamos sin problema a nuestro hotel Mystays Asakusa. La habitación es muy pequeña, hay que jugar al tetris para meter una maleta, pero la verdad es que tiene de todo.

Una vez instaladas salimos a aprovechar la tarde, vamos a Asakusa a ver el templo más visitado de Tokyo, el templo budista de Sensö-ji.
 
 En nuestro segundo día en Tokyo hemos pasado por Omotesando (en esta avenida están las tiendas de prestigiosas marcas) hasta llegar al santuario Meiji Jingu, santuario sintoísta, donde nos hemos encontrado una boda tradicional.
 
 
 
 

Hemos continuado por Takeshita Dori, una calle llena de tiendas donde venden artículos relacionados con personajes de cómic e ídolos famosos.

  
 KYOTO

Primer día de la JR Pass, nos vamos a Kyoto en el tren de las 8.33am. Llegamos a las 11.11am. La red ferroviaria de Japón es brutal y con una puntualidad pasmosa.

Hemos quedado con Kimie (habla español) en su agencia para que nos lleve al apartamento de Airbnb en el que nos quedaremos esta semana en Kyoto.

Además de todo esto robotizado tenemos dos bicicletas a nuestra disposición y wifi pocket. Es un modem que se lleva en el bolso para tener siempre internet. Se puede alquilar en el aeropuerto.
Nuestra primera visita en Kyoto la hacemos al barrio de Gion ya que buena hora para ver salir a las Geishas de sus casas. Lo hacen entre las 17:30 y 18:00 h. Esta acción trascurre muy rápido, normalmente las recogen o las dejan taxis para ir a cenar e intentan escapar de los flash de los turistas.

Segundo día en Kyoto y segundo día de la JR Pass. Nos levantamos a las 7 ansiosas por sentirnos Maiko. Hoy era el gran día. Después de buscar información en varios estudios nos decidimos por Maiko Henshin es el precio más barato que hemos encontrado. Tiene una oferta especial hasta el 31/12/2015, 5700¥ por persona. Este precio incluye: seis fotos de estudio (una autentica mierda), diez minutos para hacer tus propias fotos, calcetines y tasas. A esto le llaman plan básico. Hay que reservar con antelación, hay muchísima gente. Todo el proceso de transformación dura dos horas y media aproximadamente.
Este es el resultado.

 

Tengo que decir que me impactó muchísimo la transformación de Ana.

Después de quitarnos todos los refajos y maquillaje cojemos el tren (JR Pass) y en quince minutos estamos en Arashiyama, donde disfrutamos del impresionante bosque de bambú que cuenta con más de 50 variedades, algunos superan los 20 metros de altura.
Nos parecio un lugar mágico, como que de un cuento se tratara.

 

Tercer día en Kyoto y tercer día de la JR Pass.
Madrugamos y tomamos el tren con dirección a Inari. En cinco minutos estamos allí. Según bajas del tren ya te da la bienvenida el primer torii, al que le siguen cientos de ellos en un recorrido de cuatro kilómetros a través de la ladea de la montaña.

 

 

Inari desde la antigüedad ha sido vista como patrona de los negocios, por eso cada torii, donado por empresarios japoneses lleva escrito el nombre de su negocio para que este sea prospero. 

 

Durante el sendero que de toriis aparecen cementerios y santuarios en miniatura llamados bunsha, muchos de ellos custodiados por zorros a ambos lados que son considerados mensajeros de Inari y Dios de la cosecha de arroz. La llave que portan en la boca simboliza su protección.
Se calcula que puede haber unos 32.000 a lo largo de todo el recorrido.

 

Volvemos al tren con destino a Uji (13 minutos). Decidimos hacer esta parada ya que pilla en el camino a Nara pero no lo recomendamos, no creemos que merece la pena pagar 600¥ por la entrada al jardín y al museo (y 300¥ más si quieres entrar dentro del templo).

 

Ponemos rumbo a Nara (38 minutos). Después de una larga caminata llegamos al parque donde nos reciben un montón de ciervos con mucho hambre, les compramos unas galletitas para ciervos (150¥) y… ya veis el resultado en la foto… les das una galleta y te quieren comer hasta la mochila.

 

Entre ciervos y farolillos de piedra llegamos al templo Todaiji. Hoy, 12 de marzo, es el gran día para recibir a la primavera. Cada año, la ceremonia Shuni-e da la bienvenida a la llegada de la primavera. Durante este período, once monjes llamados Rengyo-sho que participan en las ceremonias diarias se confinan al templo. Siguiendo un horario preciso, los monjes hacen unos ejercicios espirituales para limpiar los pecados del año viejo y rezar por la paz mundial, el bienestar de la nación,  tener buena salud, buen tiempo y una buena cosecha para toda la gente.
Cada tarde a las 19h los once monjes suben las escaleras al templo Nigatsu-do acompañados de un ayudante. Cada ayudante porta una antorcha de fuego gigante para dar luz al camino del templo. Cada antorcha está hecha de una vara larga de bambú que pesa 40 kg y mide 8 m. de largo con ramas de cedro atadas en la punta.
Tan pronto como los monjes alcanzan el templo, desde el balcón, cada ayudante ondea la antorcha creando un muro impresionante de fuego debido a las chispas.
Se cree que si las chispas te caen encima gozarás de buena salud el año que comienza.

 

Cuarto día en Kyoto y cuarto día de la JR Pass que no lo usamos.

Pase de un día bus 500¥                     Pase de un día metro 600¥

Hoy recorreremos los puntos de interés de Kyoto en bus. Se sube por la puerta trasera y se baja por la delantera, en el momento de bajar es cuando se paga. Hay dos opciones para pagar, una es en efectivo (se echa el dinero en una especie de embudo al lado del conductor y la máquina lo cuenta sola), y otra con la tarjeta de día que se compra en el mismo autobús (se activa en el primer viaje y el resto de viajes sólo hay que enseñársela al conductor al bajar).

Empezamos el día por el templo Ginkakuji (Pabellón de plata, 500¥). Casa de campo del Sogún Ashikaga Yoshimasa. Tras su muerte se convirtió en templo. Tiene unos bonitos jardines.

Santuario sintoísta Shimogamo (gratis). Es un de los más antiguos santuarios sintoístas en Japón y constituye uno de los diecisiete monumentos históricos de la antigua Kyoto designados por la Unesco por constituir un Patrimonio de la Humanidad. El Santuario está dedicado a la veneración de Tamayori-hime (espíritu acogedor de solteras) y su padre Kamo Taketsunomi.

Kinkakuji (Pabellón dorado, 400¥). El edificio original se construyó en 1397 como casa de retiro para el sogún Ashikaga Yoshimitsu. Su hijo lo convirtió en templo.

Templo Ryoanji (500¥). En el interior hay un jardín de estilo kare-sansui (jardín seco), fundado en 1450 y un estanque Kyoyo-chi. Lugar tranquilo para pasear.

Ya de noche nos sumamos al revuelo del consumismo japonés y nos vamos de tiendas sin intención de comprar nada, pero cuál es nuestra sorpresa cuando descubrimos las tiendas ¿Daiso? Es una cadena de tiendas donde tooooodo cuesta 100¥ + 8¥ de tasas. (Las tasas siempre van aparte del precio). Compramos algunas cosas que nos resultan curiosas.

Quinto día en Kyoto y quinto día de la JR Pass

MIYAJIMA

Cojemos el tren bala Shinkansen, (1.50h). Después tren hasta Miyajimaguchi (30 minutos) y por último el ferry hasta la isla de Miyajima (8 minutos). Todo esto con el JR Pass.

Ya en la isla patrimonio de la humanidad un camino de tiendas y restaurantes nos marcan el camino hasta la puerta del santuario Itsukushima-jinja.
Si los ciervos de Nara tenían hambre los de aquí ni os cuento. Estabamos mirando el mapa para ver que opción tomar y se nos quedan reducidas a la mitad cuando un ciervo se come la mitad de nuestro mapa.
Nos sentamos a observar como la marea iba cubriendo la torii dando la sensación de que ésta flotaba cuando un ciervo olfateaba en el bolsillo del pantalón de Arancha, hasta aquí todo gracioso, pero deja de serlo cuando de repente vemos que en su boca lleva un billete de 5000 ¥, viendo lo que había hecho con el mapa, dando un salto Arancha le agarra del cuello y en un momento de afixia el ciervo abre la boca, puf!!! menudo alivio, por fin respiramos los dos.

Después de darnos un tranquilo paseo por el bosque subimos a ver la pagoda de 5 pisos.

Cuando volvíamos a coger el ferry de vuelta a Kyoto nos encontramos con estos personajes promocionando su tienda de disfrces guerreros donde también enseñan a luchar. La verdad es que no daba la sensación de éxito.

A la vuelta de Miyajima, mientras estamos en el tren, pensamos pararnos en Osaka aprovechando que es de noche, para visitar la zona de Dotombori.
Nos bajamos en Shin-Osaka. Cojemos el tren JR hasta Osaka. Desde ahí cojemos la JR Looping line (línea circular) hasta Imamiya. Y por último cojemos el JR Namba hasta Dotombori.

Nos dejó alucinadas lo poco que vimos de Osaka, calles abarrotadas de gente, luces de neón por todas  partes, esto no había hecho nada más que empezar, estábamos deseando volver al día siguiente.

OSAKA

Sexto día de JR Pass. Hoy no hemos puesto el despertador pero las ansias nos pueden y a las nueve estamos arriba. Desayunamos en nuestro apartamento y ponemos rumbo a Osaka. En unos 30 minutos nos sentimos como en otra galaxia, hay una vida además de la nuestra y ésa está bajo tierra. Ni que decir tiene que el medio de transporte público por excelencia de Japón es el tren y el metro, lo que esto conlleva a una vida subterránea impresionante. En las estaciones más importantes te dan planos para que sepas moverte por ellas. Y esto del subsuelo, pero lo que te encuentras cuando sales al exterior…

En Osaka no nos gastamos nada en metro, hay una línea circular de JR con la que puedes llegar a todos los puntos de interés.

Denden Town

Este tipo de tiendas no son para niños, son frecuentadas por gente adulta. Los super héroes, personajes de comic y de dibujos animados tienen muchos seguidores en el país nipón. Es sorprendente ver a los japoneses haciendo compras compulsivas en general, pero en este tipo de artículos en particular. Nosotras hemos entrado en unas cuantas y la verdad que hemos quedado atónitas.

Barrio de Shin-Sekai con la torre Tsüten-kaku al fondo.
Shin-sekai es una zona donde abundan los restaurantes baratos con un ambiente extraordinario y la decoración de sus fachadas es espectacular.
Oficina de información del barrio otaku Denden Town.
Galería comercial Ebisu-Bashi que termina en Dotombori
Dontombori donde se encuentra la mejor vida nocturna de Osaka.

Séptimo día de JR Pass. Estuvimos tan entretenidas ayer con los barrios frikis de Osaka que nos olvidamos de ver el castillo, por eso hemos vuelto hoy.

Hay dos entradas al recinto del castillo, nosotras entramos por la de Aoyamon, según entras a la izquierda hay unos jardines con 600 cerezos espectacularmente floridos.

izquierda hay unos jardines con 600 cerezos espectacularmente floridos.

Ya teníamos como 50 fotos de los cerezos en flor, ya era hora de acercarnos al castillo (se puede llegar sin pagar hasta los pies del castillo).

Una vez en la puerta estuvimos pensándonos si entrar o no,  pero ¿Cómo no íbamos a entrar una vez allí?… error, su interior es un museo con tres maquetas y poco más,  han sido nuestros 600¥ peor gastados de todo el viaje.
Cuando regresábamos a coger el tren nos encontramos con una graduación a la cual nos auto invitamos.

Entramos en el auditorio en el cual nos recibieron los profesores con mil y una reverencia, haciéndonos un pasillo como si hubiéramos ganado la liga.
Los alumnos se sentaban en el escenario delante del palco, intentamos llegar hasta allí pero muy amablemente nos invitaron a sentarnos con los invitados en las gradas, bueno, lo habíamos intentado. Jejeje.

Todos iban de punta en blanco, las chicas con sus kymonos y los chicos con sus trajes.

Por cierto, aquí todos tienen…UN PALOOOO!!!

Contentas de haber estado en la graduación (un ratito) volvemos a Kyoto donde es muy buena hora para pasear por Gion e Higashiyama. Entre las 17:30 Y 18:00 es cuando recogen a las Geishas para ir a cenar.

Nosotras también nos vamos a cenar pero un poco más tarde con nuestro amigo Flapy a quien vamos a desvirtualizar. Es un español que lleva 10 años en Japón.
Después de probar varias especialidades japonesas (wasabi) y tomarnos unos cuantos gin tonic volvemos a casa, mañana tenemos que madrugar, Takayama nos espera.

TAKAYAMA

Octavo día del JR Pass. Cogemos el tren de las 8:31 de Kyoto a Takayama. En 4 horas llegamos a la ciudad a los pies de los alpes japoneses.
Nada más bajar del tren hay una oficina de información donde dan planos de la ciudad en español y justo al ladito está la estación de autobuses.
En 5 minutos estamos en nuestro hostel KS House.

El baño es un poco pequeño. Hay varias zonas comunes, salas de estar, cocina, zona para fumar, lavadoras (300¥).
No se puede hacer el check in hasta las 15h. así que dejamos las maletas y nos vamos a ver los templos de montaña rodeados de cementerios.
Hay una gran capa de nieve, estamos entusiasmadas y la temperatura es de 20°, una estampa impresionante.

En todo nuestro recorrido nos cruzamos con 3 personas, parecía una ciudad fantasma. Sin duda alguna, la ciudad más tranquila por excelencia de las que hemos estado.

Takayama es una ciudad pequeña y fácil de recorrer y aunque cansadas nos acercamos a uno de los baños termales (onsen) antes de ir a dormir y hacer el check in que son las 19 h. y aún no lo hemos hecho.
El sitio nos decepciona un poco ya que esperábamos otra cosa. Nos encontramos como en el parking de un hotel una pequeña piscina, bueno, más bien un charco con bancos alrededor para sentarse y meter los pies, si es que puedes. La madre de Dios! poco le falta a esa agua para hervir.

Noveno día del JR Pass (hoy no le usamos). A las 8:30 ya estamos visitando los mercados matutinos, no son gran cosa, mejor nos había venido quedarnos en la cama.
Después del gran dilema de qué lugar ir a visitar, si Hida No Sato o Shirakawago, nos decidimos por el primero.

Hida no Sato es un museo al aire libre de casas tradicionales trasladadas de distintos lugares de la región hasta este lugar. Se tarda 10 minutos en llegar en bus y cuesta 930¥, entrada y autobús ida y vuelta. Entrar a las casas está incluído en la entrada. Es un lugar muy tranquilo donde apenas van turistas.

Shirakawago es un poblado tradicional habitado, con casas de estilo Gasshö-zukuri. Se tarda 50 minutos en llegar en bus y cuesta 4420¥ ida y vuelta. Entrar en las casas cuesta entre 300 y 500¥. Van todas las excursiones masivas.

Empezamos a imaginarnos este lugar en las cuatro estaciones, seguro que impresionante en cualquiera de ellas.

Así es como nos lo hemos encontrado nosotras, espectacular.

Desde la parada del autobús hay una bonita panorámica de los alpes japoneses y un tejado dorado que llama la atención. Se trata del templo Suza, sede de una religión creada en Takayama en 1978 llamada Luz de la verdad.

Tres horas a nuestras anchas por Hida no Sato ha sido tiempo suficiente para disfrutar de este espectacular lugar así que volvemos a Takayama para comer ternera de Hida, buenísima. También tomamos sake que se supone que es en Takayama donde se encuntra el mejor de Japón, pero no nos ha gustado.

Para bajar la comida paseamos por la calles Ichino-machi, Nino-machi y Sanno-machi.

En el templo Hida Kokobun-ji las ofrendas son peluches de Sarubobo que significa bebe mono, es un amuleto para la proteccción de espíritus malignos.

Décimo día del JR Pass. De vuelta a Tokyo.
Salimos de Takayama hasta Tokyo vía Nagoya (Takayama – Nagoya 2:20h, Nagoya – Tokyo 2h).
Decidimos pasar la tarde en Akihabara, el barrio de la electrónica donde los ojos te hacen chiviritas y la cabeza de Ana comienza a calentarse con una cámara reflex 300€ más barata que en España.

En este barrio también hay edificios enormes llenos de frikis y de cosas frikis. Un ejemplo, hay adolescentes de aspecto inocente vestidas de sirvientas del siglo pasado que te invitan a entrar a un local (café de sirvientas) donde actúan como niñas pequeñas dando aplausitos y saltando mientras te dan a elegir entre hacerte fotos o jugar a un juego que puede ser el tragabolas, por ejemplo.

Este es un ejemplo de las miles de cosas que te puedes encontrar en Japón. Esto es otra dimensión.

Esta noche la pasamos en el rastrero hotel Asakusa Smile (que no es lo mismo que Smile Hotel Asakusa), un «hotel» propio de un país tercermundista a precio del primer mundo.
Llegamos a la recepción por la mañana a dejar las maletas y cuál es nuestra sopresa cuando vemos que ésta es un bar, por cierto, sin limpiar de la noche anterior donde parece que se han vivido unas horas desenfrenadas. Esto no tenía buena pinta, pero queríamos pensar que la cosa cambiaría ya que el alojamiento estaba en otro edificio, pero…. que va!, nuestro gozo en un pozo. El edificio, la habitación y todo lo demás seguía la línea de lo que vino siendo la recepción. Nos dan un mapa para que llegásemos a lo que iba a ser nuestro alojamiento. Cuando llegamos allí no había nadie, la habitación SÓLO tenía una cama y ese armario que se ve en la foto, el baño  era compartido, el wifi? ñacafú de julañó, si su precio hubiera sido de 2€ hubiera estado muy bien pero…
Tenímos hecha la reserva para tres noches pero no estabamos dispuestas a dormir más noches ahí, es más, ni casi ésta porque en vez de dormir Ana se bajó a la sala de las lavadoras a buscar un ápice de señal para poder anular la reserva y buscar alojamiento para nuestras dos próximas noches. Tuvimos suerte en nuestro hotel anterior, quedaba una habitación disponible, lo único que rompió nuestra media de gasto en alojamiento, pero después de lo visto lo pagamos muy a gusto.

Día 11 del JR Pass. Visita al Fuji en la zona de los cinco lagos.
Cojemos el tren con destino a Otsuki (50 minutos) para hacer trasbordo y coger otro tren que no entra en el JR Pass (50 minutos, 2250¥ ida y vuelta) hasta Kawaguchiko.
A diez minutos andando desde la estación está el lago donde se pueden hacer paseos en barca o subir en teleférico para tener vistas del Fuji. Nos pusimos a andar por la orilla del lago unas dos horas, recorrimos la mitad del lago, pero fue imposible verlo, todas las nubes del mundo estaban allí concentradas.

Visto lo visto decidimos no perder mas tiempo aquí y volvimos a Tokyo para cruzar el paso de cebra más transitado del mundo (5.000.000 de personas lo cruzan al día), en Shibuya, junto a la estatua de Hachiko, el perro más fiel del mundo. Hay una peli sobre este perro, se titula siempre a tu lado.

Menos mal que el día acabó mejor que empezó, con una cenita con Yasuko, Satoro y Félix. Todo riquísimo y la campañía lo mejor.

Día 12 del JR Pass. Kamakura
De Tokyo a Kamakura tardamos una hora. Una vez allí compramos el billete de autobús para un día (570¥) y vamos al templo Hokouji (200¥). No merece la pena, menos mal que nos colamos!
De nuevo cogemos otro autobús hasta el templo Kotokuin donde también nos colamos (200¥), lo único que tiene es el buda gigante, que por 20 ¥ puedes entrar en su interior.

Paseamos por la calle Komachidori, llena de tiendas de souvenir, hasta el santuario Tsurugaoka donde adivinad que, había una ceremonia sintoísta.
Nos despistamos de la hora, cuando nos damos cuenta faltan 10 minutos para que salga el tren de vuelta a Tokyo y nos toca correr como si de un maratón se tratase ya que a las 18:30 hemos quedado con Liz viajera y Oscar para irnos de karaoke!

Día 13 del JR Pass (Hoy sólo lo usamos en Tokyo para la línea Yamanote)
Hoy es domingo y vamos a pasar la mañana al parque Yoyogi, donde se supone que quedan los frikis, pero había poquitos, lo, que si había era un ambiente exagerado de familias con niños y familias con perros. Jajaja, os dejamos unas fotos para que sepáis lo que queremos decir con lo de los perros..

Aquí se puede decir: cada loco con su tema.

La tarde la pasamos en la isla artificial de Odaiba, donde se puede disfrutar de la bahía de Tokyo. El ambiente que nos encontramos era exagerado, posiblemente porque era domingo. Conciertos, concurso de perros, rocabilis bailando como si no hubiera un mañana, exposición de toyotas, karaokes, salas de juegos con una bolera de 44 pistas, una feria de manga, peliculas de mazinger z proyectadas al aire libre, los restaurantes y tiendas de ropa se pueden contar por cientos repartidos en varios centros comerciales y un largo etc.

Esperamos a que se hiciese de noche para seguir con el espectáculo iluminado.

Esta ciudad te sorprende en cada esquina, a cada momento. Te roba horas de sueño, no quieres perderte nada, pero para eso se necesitaría una vida.

Día 14 del JR Pass. Nikko
Hoy usamos nuestro último día de JR Pass para visitar Nikko. Hay que llegar a Utsunomiya (1 hora) para luego coger la línea hasta Nikko (45 minutos).
Una vez allí compramos el pase del autobús diario por 500¥ y vamos a ver los templos. Teníamos entendido que existía una entrada combinada para visitar los tres templos de 1000¥ pero no es así, se paga individualmente en cada templo.

Templo Toshogu (1300¥). Antes se pagaba a parte lo de ver la imagen del gato dormido y la tumba de Ieyasu, ahora esta todo incluido en la entrada.

Estos tres monos simbolizan los tres principios del budismo tendai: no oir el mal, no ver el mal y no hablar del mal.

Entrada a Rinno-ji (400¥) y a Futurasan-jinja (300¥). A los cuales no entramos.

Hemos agotado los 14 dias de JR así que sacamos un pase de día de metro (1000¥). De casualidad nos hemos enterado que hay unos pases de metro que valen 800¥/1 día, 1200¥/2 días y 1500¥/3 días pero sólo lo venden en los aeropuertos y algunas agencias. Se puede decir que están de prueba para las olimpiadas de 2020.

Temprano (no lo suficiente porque no hemos visto las subastas) nos presentamos en el mercado de pescado de Tsukiji, el más grande del mundo. Se mueven 2.400 toneladas de pescado al día, siendo el pez estrella el maguro, atún de aleta azul del norte.

El templo Zojoji es uno de los templos más importantes de la escuela budista jodo. (las j se pronuncian y).

Fuera del templo en el lateral derecho se encuentran largas filas de estas estatuas vestidas de color rojo. Cada una con su molinillo de viento. Es el cementerio de estatuas Jizo, que representan a un niño muerto o no nacido. Estas tumbas estan representadas con estatuas de Jizo: la deidad más venerada en Japón, dios encargado de proteger el alma de los niños que aún no han nacido, de los que han muerto siendo muy pequeños, de las embarazadas y, curiosamente, de los bomberos y de los viajeros.

Según cuenta la tradición budista, las almas tras morir el cuerpo físico, tienen que cruzar el río Sanzu, pero los niños por su ingenuidad y falta de experiencia en la vida no pueden hacerlo solos. Para poder alcanzar el paraíso, la anciana Datsueba les recomienda hacer un montoncito con los guijarros para así llegar hasta el barco que cruza en río, pero los demonios que habitan en la orilla se los destruyen y les impiden alcanzar su meta. Pero con la ayuda de Jizo, que esconde a los niños entre su ropa, pueden engañar a los demonios y cruzar hasta la otra orilla, salvando así de construir pilas de piedras durante toda la eternidad.

Después damos un pequeño paseo por el cementerio de Aoyama decorado con cerezos.

Para tener vistas de pájaro subimos al mirador del gobierno metropolitano de Tokyo (45 pisos), ver esta una auténtica jungla de cristal casi pone los pelos de punta. Nos venía a la cabeza los días que pasamos con las tribus de Etiopía.  ¿Cómo todo puede estar en el mismo mundo?

Suena el despertador y hoy… nos vamos a Disney!!.
Hay dos parques de Disney, Disneyland Sea y Tokyo Disneyland, nosotras elegimos….

Este es el homenaje que hemos decidido darnos en este viaje, disneyyyyyyy… allá vamos!!!

La verdad es que visitariamos disney una y otra vez, es, como algo mágico, como que te introdujeras en un cuento.

Por fín Ana se ha echado un novio rico.

Hoy es nuestro último día en Japón y vamos a pasarle entre cerezos en flor, vamos a vivir el sakura.

Cenamos con nuestros amigos japoneses, Yasuko y Satoro, como no podía ser de otra manera nos llevan a probar platos típicos japoneses, que por cierto estaban buenísimos. Esta vez probamos ramen (Es la versión japonesa de la sopa de fideos chinos). Sopa que se come con palillos ayudándote de una cuchara. Nuestros nuevos amigos se lo pasaron pipa viéndonos el sobre esfuerzo que hacíamos para comernos aquella sopa con fideos a la vez que sorbíamos con fuerza para hacer mucho ruido (esto está bien visto en Japón).

Y como colofón final a nuestro viaje, nos despedimos tomándonos una copa que como tapa nos pusieron varias clases de pescado crudo. Lo único que sabíamos lo que era con certeza era el atún que no pudimos resistirnos a probarlo.

Alcantarillas de Japón.

Este «barco» lo vimos por el río… cuando ya íbamos dirección al aeropuerto.

Este país no ha dejado de sorprendernos a cada momento, en cada esquina. Hay cosas que no sabemos como explicar, lo mejor es viajar a Japón y verlas por ti mismo. Japón hay que vivirlo!

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